Si tuviera que resumir mis sensaciones tras la Melonera sólo podría decir que me gustaría repetirla el año que viene. Lo de "gustaría" lo pongo en condicional porque pasé mucho calor y, para mí, eso fue lo peor de todo con diferencia. Pero en todo lo demás fue genial. La organización, el recorrido, la bolsa del corredor, el avituallamiento final y, sobre todo, la gente que nos animó, todo ello hace que merece la pena correrla, al menos una vez. Después de la San Silvestre, probablemente sea la carrera en la que más animación he visto. Y además, bastante repartida durante todo el recorrido.
En cuanto a lo personal, no me puedo quejar. Llegaba justo de forma y lo sabía. Me propuse correr la carrera de forma tranquila y sin forzar. Tanto fue así que no tuve ningún reparo en dejar de correr y andar en el kilómetro 8. Así estuve hasta que recuperé fuerzas durante medio kilómetro, y luego volvía a correr hasta el final. Y, pese a todo, marqué un tiempo de 51:46 en meta (51:35 reales). Para mí es un resultado excelente, teniendo en cuenta el calor que pasé, que fui sin forzar, y que me llegué a parar y todo. Estoy contento. Fui a disfrutar de la carrera y me lo pasé bien. Al final eso es lo que cuenta.
Días previos
No pude entrenar mucho la semana de la carrera porque a partir del martes empezó a dolerme la cadera y preferí hacer reposo. Por este motivo, llegué también más descansado. No me arrepiento porque me ha venido muy bien. Después de la carrera, la cadera está casi bien del todo, y no tengo ninguna molestia en la pierna derecha (en el tobillo), que antes sí que tenía. También es cierto que he cambiado un poco la forma de entrenar. No hago como antes que intentaba correr 4 o 5 días a la semana. Ahora lo que hago es alternar correr y bici estática. Sé que pierdo un poco de fuerza y velocidad para correr, pero no me importa. Pienso que hacer entrenamiento cruzado es más divertido y evitará lesiones relacionadas con el ejercicio de correr
La recogida del dorsal y la bolsa del corredor no fue complicada. La bolsa del corredor es bastante completa con varios geles energéticos, que supongo que para una carrera de 10 km no hace falta. Yo me llevé uno en la carrera por si acaso, pero al final no lo usé. La camiseta es una camiseta normal, no es técnica, pero sí que parece de buena calidad. En cualquier caso, y a pesar de no ser una camiseta técnica, corrí con ella porque quería hacer publicidad de la carrera, jejeje.
En realidad no iba con ninguna pretensión a la Melonera salvo la de pasármelo bien. En ese sentido, creo que cumplí el objetivo. No podía ir muy fuerte, porque las 2 semanas siguientes también voy a correr (Madrid corre por Madrid y la Popular de Tetuán), y quería llegar bien a ambas carreras. A pesar de mis numerosos intentos, no conseguí convencer ni a Miguel ni a Luis para correr conmigo. En la de Madrid corre por Madrid sí que estará Miguel.
La Carrera
Llegué a Méndez Álvaro con el tiempo un poco justo, sobre las 18:15, porque me quedé viendo la etapa de L'Angliru en la Vuelta a España. Una pena que Nibali no descolgara a Horner, al que particularmente no me creo nada. Con casi 42 años es imposible que pueda ir tan bien. Estuve apurando por ver el final de la etapa y al final lo tuve que dejar a 2 km de meta. A pesar de todo, sabía que llegaría antes de que empezase la carrera. Además, no sé que ocurrió que la salida se retrasó casi unos 10 minutos.
En la salida, estaba situado más o menos a la mitad, o eso creo, y me dio la sensación de que había mucha gente. Al final he visto que el nº de participantes fue de 2059, así que supongo que lo que pasaba es que la carretera era demasiado estrecha. Una vez dado el pistoletazo de salida, me meto por el arco derecho e intento ir a un ritmo no demasiado exigente. Además, recuerdo que en el primer kilómetro está la subida más dura. Incluso se lo oí decir a una mujer que nos estuvo animando. También pude comprobar que había gente que salía muy rápido, y había que tener cuidado para no ser arrollado. Quizás me puse demasiado adelante en la salida sin darme cuenta, y eso que había espacio más adelante.
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| El recorrido sufrió una leve modificación en la parte del Vicente Calderón por el partido Atlético de Madrid - Almería |
Desde el primer kilómetro pude ver a mucha gente animando, entendiendo mucha gente para ser una carrera popular. Creo que en este caso se nota que hay más gente porque son las fiestas del barrio y la carrera no deja de ser un evento más dentro de esas fiestas. En cualquier caso agradezco a todo el mundo que salió a la calle a animarnos. Te da mucha moral, y hacen que te contagies de su entusiasmo. Tanto fue así que no pude evitar chocar las manos de algunos niños, algo que solo había hecho en la San Silvestre. Si te paras a pensarlo, al final, correr es lo de menos. Lo que importa es ver como hay personas que desinteresadamente te muestran su apoyo. De alguna manera, para compensarles, les aplaudía yo también a ellos, o chocaba las manos con los niños.
En los primeros kilómetros estaba aguantando bien. Aunque sabía que podía ir más rápido prefería reservar fuerzas. Lo que pasa es que notaba mucho el calor porque en seguida iba con la garganta seca. Además, a partir del kilómetro 4, o un poco antes, me empezó a dar el punto (o flato). La verdad es que no recuerdo cuando fue la última vez que me dio el punto corriendo. Supongo que fue porque no respiré bien. Me da un poco de vergüenza reconocer esto pero a veces voy tan concentrado corriendo que se me "olvida" respirar. No en sentido literal, por supuesto. Lo que ocurre es que no respiro regularmente porque me despisto.
A partir del kilómetro 4 es cuando empiezo a tener miedo de no poder terminar la carrera. Estaba deseando que llegara el kilómetro 5 para poder pararme y tomarme el agua del avituallamiento. Y así lo hice poco después de pasar el Vicente Calderón. Aunque parezca una tontería, el agua y el poder parar, aunque fueran unos segundos, me vino bien. Además, mentalmente iba pensando que ya me quedaba sólo la mitad, y que podía terminarla.
Una vez entramos en Madrid Río, sobre el kilómetro 6, lo que más empiezo a notar es que hay menos sombras y que el camino es más estrecho. Ya voy pensando que en algún momento tendré que pararme y andar y que no pasa nada porque lo haga. Así, una vez llegado al kilómetro 8, miro hacia atrás para no estorbar a nadie y me echo al lado izquierdo para poder ir andando. El descanso no me viene mal y lo necesitaba. Y aunque había mucha gente en Madrid Río animando, no me importaba que me vieran andando en vez de corriendo. Para mí era un logro haber llegado hasta allí. Además, quedando 2 kilómetros, ya estaba seguro de que iba a poder terminar la carrera. Por otra parte, pienso que no siempre puedo estar al 100% y que no me dedico a esto profesionalmente.
Aproximadamente estoy andando medio kilómetro hasta que otro corredor me animó a que no me parase y que corriera. En el fondo, tenía razón, ya no estaba tan cansado y podía hacer lo que me quedaba corriendo así que vuelvo a reiniciar la carrera. Poco después, paso por el kilómetro 9 y pienso que ya solo me queda 1 kilómetro para terminar. Hay un repecho poco antes del final que te permite ver la meta. Me hizo gracia escuchar a un señor decir "ves al 723, así es como hay que subir las cuestas". ¿Yo, un ejemplo de algo en esto del correr? Supongo que lo diría porque iba dando pasos cortos y rápidos para no hacer demasiados esfuerzo. En fin, que el comentario me animó un poco así que, una vez superado el repecho, y teniendo la meta a la vista, sin pensármelo, aprieto un poco el paso. Veo que el tiempo está en unos 51 minutos y pienso que no está nada mal, así que dejo de correr deprisa porque la línea de llegada la tenía a unos pocos metros. Cruzo la meta contento porque, a pesar de todas las dificultades, he disfrutado de la carrera.
Recojo el avituallamiento de llegada que me viene de perlas. Agua, powerade, la famosa raja de melón y un paquete de chicles. La chica que me la dio la raja de melón fue bastante generosa porque en la caja quedaba sólo una bastante pequeña y, en vez de darme ésa, me dio otra de una caja nueva, que era bastante más grande. En seguida me la ventilé, no veas como entra el melón después de correr 10 km, encima estaba muy rica.
Reflexiones
Estoy muy contento, además, por varias razones. La carrera estuvo bien organizada, en mi opinión bastante mejor que la de Norte contra Sur (también organizada por A.D. Marathon). El recorrido es algo que se sale de lo habitual, lo cual es de agradecer, y además es bonito, visitando el Planetario, La Chopera, el Vicente Calderón y Madrid Río. Tanto la bolsa del corredor como el avituallamiento final son bastante generosos (dan más que otras carreras más caras). Y, como dije antes, el que haya tanta gente animando, no tiene precio. Una pena que haga tanto calor, pero es normal siendo una tarde de verano.
Lo bueno es que después de la carrera no tengo ni rastro de las lesiones. Bueno, quizás todavía me duela aún un poco la cadera pero está claro que el dolor está yendo a menos. También es bueno que durante la carrera no noté ninguna molestia ni dolor, algo que en algunos entrenamientos sí que tenía. Ayer tenía agujetas pero bastante menos que en otras carreras. Incluso ayer hice bici estática porque me sentía bien. Creo que es más saludable tomarme las carreras en este plan, que no todo es bajar de tiempo ni batir marcas. Además me inscribí a estas 3 carreras de septiembre (Melonera, Madrid corre por Madrid y Tetuán) con esta idea, la de correr disfrutando y sin presiones. La próxima, este domingo. Espero que mi cuerpo pueda recuperarse bien entre carrera y carrera






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