domingo, 29 de septiembre de 2013

Madrid corre por Madrid


No es por hacer publicidad pero sin duda esta carrera tiene el mejor recorrido por Madrid. Es una carrera para disfrutarla, no para competir ni para hacer marca, (no al menos para los corredores populares). Es cierto que está muy masificada. Aún así, me parece que la organización ha estado a la altura. Por muchas quejas que he leído en los foros, sí que había bebidas frías en el avituallamiento de la meta, sí que estaban bien organizados los cajones de salida y sí que se encontraba bien el guardarropa, (yo no lo usé pero mi amigo sí). No entiendo tantas criticas en una carrera que es benéfica, y que conste que estoy de acuerdo en que se podría donar más de 20.000 € al Banco de Alimentos

Sabía muy bien a lo que iba y cómo quería afrontar la carrera. El objetivo lo cumplí sobradamente, me lo pasé muy bien durante la carrera, disfruté del recorrido por las calles del centro de Madrid (calles por las que he caminado cientos de veces desde que vivo aquí), regulé perfectamente las fuerzas y llegué muy contento a la meta. El tiempo es lo de menos. Sé que es mi peor marca en este año pero me da igual. Esta carrera para mí tiene más significado que la Norte contra Sur, por ejemplo, que es en la que tengo mi récord. Lo importante es haber disfrutado de este hobby, y no tomármelo como una eterna competición

Días Previos

Como suele ser habitual, antes de la carrera, hice el recorrido andando para ver qué tal era. Ya sabía de antemano que MCPM no era una carrera fácil, especialmente por la subida final de 2 km desde Atocha hasta la entrada del Retiro. También comprobé que los cambios en el recorrido aportaban una cosa buena y una mala. La buena es que al salir desde Menéndez Pelayo no se produciría el atasco en la salida del Retiro, y la mala es que la parte de Recoletos añadía una cuesta más (aunque muy pequeña). Después de terminar el recorrido andando, para mí lo peor no era la subida de Atocha en adelante, sino la cuesta de Gran Vía. Me lo apunté mentalmente para saber que no debía apretar en este tramo y reservar fuerzas para el final. Otra cosa que me vino muy bien fue memorizar los puntos kilométricos. Creo que fue clave para que pudiera regular bien las fuerzas.


En principio iba a correr con Miguel y con Luis. Miguel llevaba apuntado desde primeros de septiembre y Luis intentó apuntarse el lunes de la semana pasada, cuando las inscripciones ya estaban cerradas. En principio, iba a correr solo con Miguel pero se lesionó en el gemelo una semana antes de la carrera, por lo que estaba descartado que la pudiera correr. Así que, cuando fuimos a recoger la camiseta y el dorsal, Miguel me dio su dorsal para que se lo diera a Luis el día de la carrera. Ya lo habíamos hablado previamente y ambos estaban de acuerdo. Afortunadamente en la recogida del dorsal no se montaron las colas que hubo en la Carrera del Agua.

En cuanto a mí, no llegaba mal. De hecho, me encontraba bastante mejor que la semana que corrí La Melonera. Seguía teniendo alguna pequeña molestia en la cadera pero iba remitiendo. Aún la sigo teniendo, pero me va doliendo cada vez menos. Intenté no entrenarme demasiado, lo justo para llegar bien a la carrera. El domingo, lunes y miércoles había hecho bici estática, el martes corrí 5 km, y el viernes hice el recorrido andando. El jueves y el sábado hice descanso total. Es más o menos lo que estoy haciendo esta semana también, para la Carrera Popular de Tetuán.

La Carrera

Había quedado con Luis a las 9:00 en la salida del metro Ibiza. Como era de esperar no llegó a la hora indicada. Se empanó y se fue con el coche hasta su trabajo, en lugar de ir al punto de salida de la carrera. Ahora, cuando lo pienso, me río, pero por un momento me vi corriendo con los dos dorsales. Nos vimos 5 minutos antes de la carrera y le tuve que pasar el dorsal por la valla. Y Luis todavía tenía que ir al guardarropa. No sé ni cómo le dio tiempo.


Ya estaba listo en mi cajón (el 2) para salir. No tenía nervios y tenía muy claro cómo tenía que salir. Tardé poco en pasar por el arco de salida. Desde el primer momento, me di cuenta de que había mucha gente, demasiada, pero a mí no me estorbaban para correr. Por eso mismo, a diferencia de lo que he leído en otros foros, creo que la carrera si que estaba bien organizada. Si yo no molestaba a otros corredores y viceversa es porque la salida por cajones sí que había estado bien organizada. Antes del primer km, tengo cuidado con la curva a la izquierda que nos meterá por el túnel que también atravieso sin problemas.

Estos kilómetros son prácticamente en bajada. Los hice cómodamente y sin forzar porque necesitaba que no se me agotaran las pilas antes de tiempo. Veo que el desvío hacia Recoletos no era como pensaba, y aquí ya empiezo a notar que algunos corredores van demasiado deprisa. Cuando terminamos de volver de Recoletos a La Cibeles, incomprensiblemente, me da el punto. No me lo podía creer, estábamos en el km 2 y ya me había dado el punto. Y no tenía idea de por qué. No sabía si era porque había cogido demasiado aire al respirar o si había respirado poco. El caso es que el flato no me abandonaría hasta el final de la carrera. 

En estas condiciones me tocaba subir Gran Vía. Sabía que tenía que hacerlo con paciencia y sin forzar. Lo peor de esta cuesta fue tener el sol de cara, pero me alegraba al notar que estaba haciendo bien la subida con pasos cortos y rápidos. Una vez superada, sabía que, aproximadamente, en Callao estaba el km 3. La bajada por Preciados y la siguiente parte por la Calle del Arenal no me pareció tan peligrosa como cuando la hice andando un par de días antes. Es cierto que los buzones, papeleras, árboles y demás obstáculos seguían ahí, pero estaban bien señalizados. Después de pasar por el Teatro Real, en el km 4, empecé a escuchar a un corredor cantando algo así como ópera. Iba con una camiseta roja de La Carrera Perfecta, (que es como se llamaba anteriormente la carrera de Madrid corre por Madrid). La verdad es que el tío era un auténtico crack. No solo cantaba bien sino que nos conseguía animar y hacernos reír. Y, por supuesto, aparte de ser una máquina cantando, también lo era corriendo. Nos adelantó. Ni siquiera intenté ir a su ritmo porque aunque no iba mucho más rápido que yo, sí que iba mejor. Podría haberle seguido pero estaba con la mente siempre en guardarme para la última subida. Me paso lo mismo con otro corredor que iba con la camiseta de Forofos del Running, cuando íbamos subiendo por la Calle Mayor hasta la Puerta del Sol.

Precisamente, en la Calle Mayor es cuando veo a las primeras personas que dejan de correr y se ponen a andar. Eso es precisamente lo que quería evitar que me pasara. Me digo a mí mismo que voy bien y que no debo preocuparme por eso si sigo yendo al mismo ritmo que hasta ahora. El km 5 estaba un poco antes de Sol, y después de pasar por Sol, en la Carrera de San Jerónimo, estaba el avituallamiento. Había pensado en no tomar agua porque no tenía sed, pero igualmente cogí la botella y bebí un poco. Es sorprendente que pudiera beber mientras corría sin haberlo ensayado previamente. En otras carreras bajaba bastante la velocidad hasta casi andar, aquí no me hizo falta hacerlo. Me guardé la botella por si acaso, pero lo único que hice fue tomar otro trago después y tirar la botella. No hizo tanto calor como en La Melonera, algo que agradecí.

Nuevamente, había que subir otra cuesta en la Calle Sevilla para volver a entrar por Alcalá, en el km 6. Veo, en una marquesina de una parada de autobús, que el reloj marca las 10:00, justo cuando pasamos por el km 6. Eso quería decir que había hecho 6 km en 30 minutos, así que iba a 5 minutos el km. Si seguía así llegaría en 50 minutos. La verdad que fue absurdo que hiciera ese cálculo porque no tenía en mente hacer ninguna marca. Además, posteriormente cuando vi las clasificaciones, me di cuenta de que o bien el km 6 estaba mal señalizado o el reloj estaba mal, luego explico por qué.

A partir de este momento tenía muy claro que aunque fuera todo bajada hasta Atocha, no debía cebarme y tan solo tenía que intentar seguir con el mismo ritmo. Así, bajando por el Paseo del Prado, paso por Neptuno, en el km 7, y sigo bajando hasta Atocha. Parece que mis piernas se habían acostumbrado a la bajada porque cuando cambio de sentido en dirección hacia Cibeles, noto que me cuesta un poco. También, a estas alturas de la carrera, aunque me sentía bien, sí que empezaba a acusar el cansancio de los aproximadamente 7,5 km recorridos. En teoría, me quedaba lo peor. Mentalmente ya había dividido esta cuesta de 2 km en 4 partes: 1) desde Atocha hasta Neptuno 2) desde Neptuno hasta Cibeles, 3) desde Cibeles hasta la Puerta de Alcalá, 4) desde la Puerta de Alcalá hasta Menéndez Pelayo. La primera parte, me costó bastante. Una vez pasado Neptuno, por el km 8, veo que Cibeles está más o menos cerca, al menos lo tengo a la vista. Esta segunda parte la hice mejor, quizás por tener esa referencia visual. Una vez, llegado a Cibeles, venía la tercera parte, que era la más dura de las cuatro. También, la hice bien. Puede ser porque ya la conocía de la carrera Norte contra Sur. En realidad no es tan dura como aparenta. Ya solo me faltaba la última parte, que era la más larga. 

Aquí tuve varios despistes sin consecuencias graves. El primero fue perderme el lugar donde estaba señalizado el km 9. Luis me confirmó que si que había un cartel indicándolo pero supongo que, al estar concentrado en no perder toda la fuerza que me quedaba, no lo vi. El segundo despiste fue que estaba convencido de que pasaríamos por el túnel, igual que en la ida, y no fue así. Y casi que lo agradecí, porque eso hizo que el último kilómetro se me hiciera más corto. Cuando entramos por El Retiro ya sabía que lo tenía hecho, que solo era un poco más y que terminaría la carrera, y encima pasándomelo bien. Ya veo las pancartas de llegada, y en la meta no puedo evitar saltar y levantar los brazos. Había visto que el tiempo era unos 55 minutos y lo consideré bueno, por muchas razones. En la carrera anterior, la de La Melonera, con un recorrido más fácil, tuve que pararme y andar, y en esta carrera, Madrid corre por Madrid, con un perfil mucho más duro, la había terminado bien y todo el rato corriendo. Además había sufrido el flato desde el km 2 y había logrado contenerlo durante el resto de la carrera. Y había regulado bien las fuerzas. Prueba de ello es que había tardado 4 segundos menos en hacer la segunda parte de la carrera que la primera, y eso que la segunda es más dura. Al final el tiempo oficial fue de 55'37" y el tiempo neto de 54'54"



En meta la verdad que se produjo un poco de atasco en la recogida del Powerade y del agua. No es por justificarlo pero eramos muchos. Hasta que no vi el video en CorriendoVoy no había sido consciente de la inmensa cantidad de gente que había en ese momento. Una vez que recojo todo, espero a Luis que llega a la hora y 3 minutos marcando un tiempo neto de 58' 58". También él estaba contento. No es por meterme con Miguel, pero estoy seguro de que no habría bajado el tiempo de Luis si hubiera corrido él. Luego nos fuimos a desayunar al Vips mientras comentábamos la carrera y otras cosas, como Breaking Bad, jeje. Mientras estábamos desayunando me llegó un sms con el tiempo realizado en la carrera. También a Miguel le llegó un sms con el tiempo de Luis ;)

El resto del día me sentí bien. Cada poco hice estiramientos, y me noté bastante menos cansado que el día que corrí La Melonera. Al día siguiente, tenía menos agujetas que la semana anterior, y de hecho, esta semana ha ido bastante bien. Lo único malo es que la cadera sigue molestándome un poco. Sé que va mejorando y que puedo correr sin que me duela. Lo que me extraña es la razón de estas molestias, no creo que tengan que ver con correr sino más bien por una mala postura al sentarme.

Reflexiones

La verdad que estoy contento por cómo ha ido todo. Esta carrera es muy bonita, el ambiente fue de maravilla y había mucha gente animando,... realmente merece la pena comenzar los domingos así. El año que viene es posible que la vuelva a repetir, aunque creo que la inscripción es cara (12€), y me parece que destinar sólo 2€ de la inscripción para fines benéficos es poco. En cuanto a los tiempos, es obvio que el reloj que vi en la marquesina que marcaba las 10:00 en el km 6 debía estar mal. En la primera parte hice 27'29". Es imposible que hiciera 1 km en 2'31". Por otra parte tuve la sensación de haber hecho peor la segunda mitad que la primera, y sin embargo casi siempre tardo menos en hacer la segunda parte, (excepto en la Melonera porque me paré y anduve). Creo que esto es muy bueno porque quiere decir que calculo muy bien el esfuerzo que tengo que hacer y la energía que debo reservar. También quiere decir que voy a un ritmo muy constante.

Necesitaba una carrera como ésta, que me hiciera olvidarme de marcas y que me hiciera disfrutar de este hobby. Creo que es un paso que tenía que dar y más después de la lesión que tuve entre la Carrera del Agua y la Norte contra Sur. Aquello no tenía sentido y no conducía a nada. Este fin de semana tengo la última carrera de este "tríptico" de Septiembre. Será la primera vez que haga 3 carreras seguidas en 3 semanas, lo cual puede parecer una barbaridad. Lo hice así adrede porque es una forma de no descuidar mis entrenamientos después de la vuelta del verano. Sin correrlas a tope y siendo inteligente, sería un buen entrenamiento para empezar. Y, de momento, así está siendo.

Me he apuntado a más carreras para lo que queda de año: CSIC, Beer runners (ésta es gratuita), Derbi de las aficiones, Ponle Freno... y la Rock'nRoll Madrid 10k del año que viene, (me salía con descuentos y demás por 12€, y este año fue una carrera que me encantó). Ya sólo me queda por apuntarme este año al Trofeo José Cano (aunque me parece muy cara la inscripción, 15€, y aún no estoy seguro de que vaya a participar) y, por supuesto, la San Silvestre Vallecana.


lunes, 16 de septiembre de 2013

Carrera de La Melonera


Si tuviera que resumir mis sensaciones tras la Melonera sólo podría decir que me gustaría repetirla el año que viene. Lo de "gustaría" lo pongo en condicional porque pasé mucho calor y, para mí, eso fue lo peor de todo con diferencia. Pero en todo lo demás fue genial. La organización, el recorrido, la bolsa del corredor, el avituallamiento final y, sobre todo, la gente que nos animó, todo ello hace que merece la pena correrla, al menos una vez. Después de la San Silvestre, probablemente sea la carrera en la que más animación he visto. Y además, bastante repartida durante todo el recorrido.

En cuanto a lo personal, no me puedo quejar. Llegaba justo de forma y lo sabía. Me propuse correr la carrera de forma tranquila y sin forzar. Tanto fue así que no tuve ningún reparo en dejar de correr y andar en el kilómetro 8. Así estuve hasta que recuperé fuerzas durante medio kilómetro, y luego volvía a correr hasta el final. Y, pese a todo, marqué un tiempo de 51:46 en meta (51:35 reales). Para mí es un resultado excelente, teniendo en cuenta el calor que pasé, que fui sin forzar, y que me llegué a parar y todo. Estoy contento. Fui a disfrutar de la carrera y me lo pasé bien. Al final eso es lo que cuenta.


Días previos

No pude entrenar mucho la semana de la carrera porque a partir del martes empezó a dolerme la cadera y preferí hacer reposo. Por este motivo, llegué también más descansado. No me arrepiento porque me ha venido muy bien. Después de la carrera, la cadera está casi bien del todo, y no tengo ninguna molestia en la pierna derecha (en el tobillo), que antes sí que tenía. También es cierto que he cambiado un poco la forma de entrenar. No hago como antes que intentaba correr 4 o 5 días a la semana. Ahora lo que hago es alternar correr y bici estática. Sé que pierdo un poco de fuerza y velocidad para correr, pero no me importa. Pienso que hacer entrenamiento cruzado es más divertido y evitará lesiones relacionadas con el ejercicio de correr

La recogida del dorsal y la bolsa del corredor no fue complicada. La bolsa del corredor es bastante completa con varios geles energéticos, que supongo que para una carrera de 10 km no hace falta. Yo me llevé uno en la carrera por si acaso, pero al final no lo usé. La camiseta es una camiseta normal, no es técnica, pero sí que parece de buena calidad. En cualquier caso, y a pesar de no ser una camiseta técnica,  corrí con ella porque quería hacer publicidad de la carrera, jejeje. 

En realidad no iba con ninguna pretensión a la Melonera salvo la de pasármelo bien. En ese sentido, creo que cumplí el objetivo. No podía ir muy fuerte, porque las 2 semanas siguientes también voy a correr (Madrid corre por Madrid y la Popular de Tetuán), y quería llegar bien a ambas carreras. A pesar de mis numerosos intentos, no conseguí convencer ni a Miguel ni a Luis para correr conmigo. En la de Madrid corre por Madrid sí que estará Miguel.

La Carrera

Llegué a Méndez Álvaro con el tiempo un poco justo, sobre las 18:15, porque me quedé viendo la etapa de L'Angliru en la Vuelta a España. Una pena que Nibali no descolgara a Horner, al que particularmente no me creo nada. Con casi 42 años es imposible que pueda ir tan bien. Estuve apurando por ver el final de la etapa y al final lo tuve que dejar a 2 km de meta. A pesar de todo, sabía que llegaría antes de que empezase la carrera. Además, no sé que ocurrió que la salida se retrasó casi unos 10 minutos.

En la salida, estaba situado más o menos a la mitad, o eso creo, y me dio la sensación de que había mucha gente. Al final he visto que el nº de participantes fue de 2059, así que supongo que lo que pasaba es que la carretera era demasiado estrecha. Una vez dado el pistoletazo de salida, me meto por el arco derecho e intento ir a un ritmo no demasiado exigente. Además, recuerdo que en el primer kilómetro está la subida más dura. Incluso se lo oí decir a una mujer que nos estuvo animando. También pude comprobar que había gente que salía muy rápido, y había que tener cuidado para no ser arrollado. Quizás me puse demasiado adelante en la salida sin darme cuenta, y eso que había espacio más adelante.

El recorrido sufrió una leve modificación en la parte del Vicente Calderón por el partido Atlético de Madrid - Almería

Desde el primer kilómetro pude ver a mucha gente animando, entendiendo mucha gente para ser una carrera popular. Creo que en este caso se nota que hay más gente porque son las fiestas del barrio y la carrera no deja de ser un evento más dentro de esas fiestas. En cualquier caso agradezco a todo el mundo que salió a la calle a animarnos. Te da mucha moral, y hacen que te contagies de su entusiasmo. Tanto fue así que no pude evitar chocar las manos de algunos niños, algo que solo había hecho en la San Silvestre. Si te paras a pensarlo, al final, correr es lo de menos. Lo que importa es ver como hay personas que desinteresadamente te muestran su apoyo. De alguna manera, para compensarles, les aplaudía yo también a ellos, o chocaba las manos con los niños.

En los primeros kilómetros estaba aguantando bien. Aunque sabía que podía ir más rápido prefería reservar fuerzas. Lo que pasa es que notaba mucho el calor porque en seguida iba con la garganta seca. Además, a partir del kilómetro 4, o un poco antes, me empezó a dar el punto (o flato). La verdad es que no recuerdo cuando fue la última vez que me dio el punto corriendo. Supongo que fue porque no respiré bien. Me da un poco de vergüenza reconocer esto pero a veces voy tan concentrado corriendo que se me "olvida" respirar. No en sentido literal, por supuesto. Lo que ocurre es que no respiro regularmente porque me despisto.

A partir del kilómetro 4 es cuando empiezo a tener miedo de no poder terminar la carrera. Estaba deseando que llegara el kilómetro 5 para poder pararme y tomarme el agua del avituallamiento. Y así lo hice poco después de pasar el Vicente Calderón. Aunque parezca una tontería, el agua y el poder parar, aunque fueran unos segundos, me vino bien. Además, mentalmente iba pensando que ya me quedaba sólo la mitad, y que podía terminarla.


Una vez entramos en Madrid Río, sobre el kilómetro 6, lo que más empiezo a notar es que hay menos sombras y que el camino es más estrecho. Ya voy pensando que en algún momento tendré que pararme y andar y que no pasa nada porque lo haga. Así, una vez llegado al kilómetro 8, miro hacia atrás para no estorbar a nadie y me echo al lado izquierdo para poder ir andando. El descanso no me viene mal y lo necesitaba. Y aunque había mucha gente en Madrid Río animando, no me importaba que me vieran andando en vez de corriendo. Para mí era un logro haber llegado hasta allí. Además, quedando 2 kilómetros, ya estaba seguro de que iba a poder terminar la carrera. Por otra parte, pienso que no siempre puedo estar al 100% y que no me dedico a esto profesionalmente.

Aproximadamente estoy andando medio kilómetro hasta que otro corredor me animó a que no me parase y que corriera. En el fondo, tenía razón, ya no estaba tan cansado y podía hacer lo que me quedaba corriendo así que vuelvo a reiniciar la carrera. Poco después, paso por el kilómetro 9 y pienso que ya solo me queda 1 kilómetro para terminar. Hay un repecho poco antes del final que te permite ver la meta. Me hizo gracia escuchar a un señor decir "ves al 723, así es como hay que subir las cuestas". ¿Yo, un ejemplo de algo en esto del correr? Supongo que lo diría porque iba dando pasos cortos y rápidos para no hacer demasiados esfuerzo. En fin, que el comentario me animó un poco así que, una vez superado el repecho, y teniendo la meta a la vista, sin pensármelo, aprieto un poco el paso. Veo que el tiempo está en unos 51 minutos y pienso que no está nada mal, así que dejo de correr deprisa porque la línea de llegada la tenía a unos pocos metros. Cruzo la meta contento porque, a pesar de todas las dificultades, he disfrutado de la carrera.

Recojo el avituallamiento de llegada que me viene de perlas. Agua, powerade, la famosa raja de melón y un paquete de chicles. La chica que me la dio la raja de melón fue bastante generosa porque en la caja quedaba sólo una bastante pequeña y, en vez de darme ésa, me dio otra de una caja nueva, que era bastante más grande. En seguida me la ventilé, no veas como entra el melón después de correr 10 km, encima estaba muy rica.


Reflexiones

Estoy muy contento, además, por varias razones. La carrera estuvo bien organizada, en mi opinión bastante mejor que la de Norte contra Sur (también organizada por A.D. Marathon). El recorrido es algo que se sale de lo habitual, lo cual es de agradecer, y además es bonito, visitando el Planetario, La Chopera, el Vicente Calderón y Madrid Río. Tanto la bolsa del corredor como el avituallamiento final son bastante generosos (dan más que otras carreras más caras). Y, como dije antes, el que haya tanta gente animando, no tiene precio. Una pena que haga tanto calor, pero es normal siendo una tarde de verano.

Lo bueno es que después de la carrera no tengo ni rastro de las lesiones. Bueno, quizás todavía me duela aún un poco la cadera pero está claro que el dolor está yendo a menos. También es bueno que durante la carrera no noté ninguna molestia ni dolor, algo que en algunos entrenamientos sí que tenía. Ayer tenía agujetas pero bastante menos que en otras carreras. Incluso ayer hice bici estática porque me sentía bien. Creo que es más saludable tomarme las carreras en este plan, que no todo es bajar de tiempo ni batir marcas. Además me inscribí a estas 3 carreras de septiembre (Melonera, Madrid corre por Madrid y Tetuán) con esta idea, la de correr disfrutando y sin presiones. La próxima, este domingo. Espero que mi cuerpo pueda recuperarse bien entre carrera y carrera


viernes, 13 de septiembre de 2013

Sense weekend

Bueno, como era de esperar, he pensado un poco mejor las cosas y he decidido no tentar a la suerte y lesionarme haciendo el tonto. De todas formas, ya lo había pensado la semana pasada, y al final he decidido descartar la Carrera Popular de La Elipa. Aún no estoy inscrito en la carrera, y el pasado domingo comprobé que el perfil es algo exigente. Después de haber corrido La Melonera, me parece un error correr en La Elipa sin apenas descanso

Perfil de la Carrera Popular de La Elipa

Por otra parte, ayer, después de recoger el dorsal de La Melonera, hice andando el recorrido de la carrera. Lo primero que tengo que decir es que me parece que el circuito es muy bonito. Distinto al de otras carreras que suelen pasar por La Castellana y El Retiro. En cuanto a la dificultad, no me parece demasiado difícil, en el sentido de que no tiene ninguna cuesta excesiva. Hay un repecho en el primer kilómetro pero no parece muy duro, y está al principio de la carrera. Lo que ocurre es que tampoco es una carrera fácil. Hay muchas subidas y bajadas, por lo que será complicado mantener un ritmo constante

Perfil de La Melonera

La parte de Madrid Río me impone un poco de respeto. El Paseo de Virgen del Puerto es bastante estrecho, la entrada a Madrid Río es complicada y no muy intuitiva, y Madrid Río no es ancho. Sé que el nº de participantes suele rondar los 2500, y que estas partes están situadas después del kilómetro 5, pero aún así no sé si cabrá tanta gente por ahí.

Otro perfil de La Melonera

También sé que va a hacer calor, así que me la tomaré con tranquilidad. No tengo molestias salvo un pequeño dolor en la cadera izquierda, que empezó 2 días después de dejar de entrenar para iniciar el descanso previo a la carrera. De todas formas, no me preocupa porque va remitiendo, y ayer fui capaz de andar 10 km sin que me doliera. Me hace ilusión correr La Melonera. Creo que, si me olvido de querer ir rápido y me lo tomo con calma, voy a disfrutar de la carrera. Ayer al menos sí que disfruté haciendo el recorrido a pie. Se pasa por muchas zonas que conozco por diversos motivos y me trae muy buenos recuerdos.

PD: Aunque no conozco a las personas que llevan estos blogs, las imágenes de esta entrada las obtuve gracias a ellos:

rafaMontoya ¿por qué corres?

Además recomiendo la lectura de ambos blogs porque son interesantes y se puede aprender mucho de ellos

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Madness Weekend!

Tenía un poco abandonado el blog. Aparte de la ausencia de carreras, también se ha sumado el hecho de que me he quedado sin PC. En principio, no hay mucho que comentar, salvo que ya me he recuperado totalmente de mi lesión en el sóleo. Tengo alguna que otra molestia a veces pero no es exactamente en la misma zona. Además, estoy teniendo cuidado para no volver a lesionarme. Ahora intento alternar mucho más correr y andar en bici.

Este mes de septiembre voy a correr unas cuantas carreras. En principio podrían ser hasta 4: La Melonera, La Elipa, Madrid corre por Madrid y Tetuán. Ninguna de ellas tiene un perfil para hacer marca, aparte de que tan solo la de Madrid corre por Madrid está homologada. Mi idea es correrlas en plan tranquilo para empezar suave la "temporada" (lo pongo entre comillas porque en realidad yo tengo varias temporadas durante el año).

El fin de semana de la semana que viene promete ser movidito. En primer lugar correré La Melonera el sábado 14, a las 18:30. Me atrae bastante esta carrera porque parte del recorrido transcurre por Madrid Río y pienso que puede ser bonito. Ya he pasado por allí varias veces con la bicicleta, (eso sí, con mucho cuidado), y me encanta esta zona. Esta carrera además tiene ya cierta antigüedad (este año es la 18ª edición), y su carácter es festivo ya que coincide con las fiestas de La Melonera (también conocidas como fiestas de la Natividad de la Virgen del Puerto). Mi intención es ir a pasármelo bien


Casi sin tiempo a descansar, (unas 15 horas), al día siguiente, a las 11:00, correré la Carrera de la Elipa. Al menos, lo voy a intentar pero no aseguro nada. Todo depende de como me levante y de lo que haya conseguido dormir de la noche del sábado al domingo. Me hace ilusión intentar hacer este doblete porque pienso que ambas carreras son especiales. La Elipa está cerca de mi casa, y la carrera también forma parte de sus fiestas. Además, cuenta con una gran tradición ya que este año alcanzará la 35ª edición.


He intentado convencer a mis amigos para que corran conmigo pero no ha habido suerte. Al menos sé que en la de Madrid corre por Madrid sí que van a estar. Por otra parte, la carrera de Korregato ha pasado provisionalmente del 8 de septiembre al 1 de diciembre. Ya no tengo que preocuparme por acompañar a Luis hasta entonces, jejeje. La verdad es que voy un poco justo de forma. Entre las vacaciones y la vuelta al trabajo (con viajes incluidos) estoy cansado y poco entrenado. Poco a poco, y sin agobios, me iré encontrando mejor y más preparado

domingo, 30 de junio de 2013

Carrera Norte contra Sur


Dado que la crónica que voy a escribir va a ser larga, intentaré resumirla en una frase: nunca lo había pasado tan mal corriendo. Suena exagerado pero es la verdad. Varias veces pensé en retirarme o hacer el recorrido andando porque ya no podía más. Lo más increíble de todo es que batí mi mejor marca personal. ¡Inexplicable!

Días previos

En principio, ésta era la carrera en la que iba a correr con Miguel y con Luis. Luis se cayó de la lista a última hora porque, según él, no iba a estar preparado para correrla. Miguel sí que mantenía su deseo de participar aunque decía que estaba desmotivado con tanto cambio de fecha. A mí me han venido bien los dos retrasos para que se me curara algo la lesión pero lo cierto es que nos ha perjudicado que se celebrará tan tarde porque hizo bastante más calor que el 2 de junio.

La semana de la carrera intenté no forzar demasiado pero por otra parte tenía ganas de hacer kilómetros. Llegué incluso a correr 7 km el jueves, cosa que nunca había hecho en una carrera, ya que normalmente me tomo el miércoles como último día de entrenamiento. Además, el sábado, el día antes de la carrera, estuve andando una hora para comprobar que la pierna estaba más o menos bien. Seguía sin estar al 100%, pero al menos no me dolía. No sé por qué estaba nervioso. Más que nervioso, lo que tenía ganas es de que la carrera fuera ya mismo. Quería quitármela de encima para poder descansar de correr y así curarme mejor la lesión.

Cuando fui a recoger el dorsal había un poco de cola, se ve que unos cuantos fuimos al salir del trabajo. La bolsa del corredor traía bastantes cosas que no tengo del todo claro que sean útiles, como el puré o el caldo, También había mucha publicidad. Una cosa realmente útil fue la muestra del gel frío Ice Power, algo que comentaré después.

No sé si yo tuve mala suerte pero mi camiseta olía a sudor (y no era el mío). Esto me di cuenta el sábado, en casa, cuando fui a poner el dorsal. Aparte de eso, el cuello era un poco ancho. No llegaba al extremo de escote 'palabra de honor', pero me parecía grande. Curiosamente, Miguel tenía la misma talla que yo (la M) y él tenía el cuello bien. Y me fijé en la camiseta de más corredores y me da que me dieron una camiseta usada, pero bueno, tampoco quiero sonar demasiado quejica.


No tenía pensado correr con la camiseta del Norte porque me parecía demasiado oscura para el calor que iba a hacer, así que decidí llevar la camiseta blanca de la Carrera del Agua. No me gusta hacer este tipo de cosas porque pienso que lo suyo es llevar la camiseta que te da la organización, y más en ésta, que hay 2 equipos diferenciados por su camiseta, pero no me daba tiempo a lavar la camiseta antes de la carrera.


La Carrera

Quedé con Miguel en Plaza de Castilla más o menos media hora antes de la carrera. Ya nos habíamos visto el viernes en la recogida del dorsal y le notaba bastante animado. Su objetivo era bajar de la hora, y yo estaba convencido de que lo conseguiría. Temperatura alta para la hora que era, unos 20º, y mucho ambiente de carrera. A ojo ya voy viendo que hay algo más de gente que en la Carrera del Agua, así que le digo a Miguel que nos pongamos ya en la salida porque luego se llena y hay más follón. Hasta unos minutos antes del pistoletazo de salida no me había dado cuenta de que había 2 arcos de salida, el de la izquierda para el Sur, y el de la derecha para el Norte. Me fijo en los globos de las liebres y observo que, al estar pintados con rotulador, cuesta un poco ver la cifra en ellos. En cualquier caso, prefiero no pensar en la marca e intentar ir al ritmo en el que me vaya sintiendo bien.


Perfil real de la carrera

Cuando se inicia la carrera, veo que Miguel me intenta seguir. En los primeros metros, me siento bien y sin dolores, así que intento coger el ritmo al que voy siempre. Miguel cree que iba por debajo de 5 minutos por kilómetro, pero de estas cosas yo no sé. Había visto delante, a unos 100 ó 200 metros el globo de 45, y a la velocidad a la que iba, más o menos mantenía la misma distancia. Obviamente, no pensaba en adelantarlo, ni siquiera en acercarme a él, pero era una buena referencia para continuar así la carrera. 

Tuve algún problema en ese primer kilómetro. Sufrí algunos frenazos por encontrarme a gente que iba muy lenta, algo que hasta cierto punto es normal porque no había cajones de salida, y no todo el mundo sabe donde debe colocarse. No olvidemos que esto es una carrera popular y que, salvo la élite, ninguno vamos a competir. Por eso suelo ser bastante comprensivo porque sé que no lo hacen adrede. Lo que me pareció una jugada muy sucia es que un impresentable me dio un codazo intencionado en la isleta de la Plaza de la Madre Molas, (donde se le cayó el móvil a un corredor en la Carrera del Agua). Vio que le iba a pasar por la derecha, ni siquiera le estaba estorbando, y no sólo me intentó empujar con el brazo primero sino que me dio un codazo después. Una pena que no me volviera para ver su dorsal porque le habría puesto en esta crónica con nombre y apellidos. No puedo entender que haya gente que haga este tipo de cosas.

Intentando olvidar este incidente, veo que se me está despegando el dorsal, y en una ráfaga de viento, al pasar por el primer kilómetro, casi se me vuela, así que me lo arranco y lo llevo en la mano durante el resto de la carrera. Sí, fui tan pardillo de volver a usar el esparadrapo para el dorsal, jeje. De todas formas, en la próxima carrera seguramente lleve unos imanes de fix points o me decida finalmente por los imperdibles. En el fondo no es tan incómodo correr con el dorsal en la mano, al poco rato te olvidas.

Durante la carrera tuve más de un despiste. Al llegar a la Calle de los Caídos de la División Azul pensaba que ya estaba en Pío XII y, cuando torcimos para Pio XII de verdad, creía que estábamos torciendo para Alberto Alcocer y no entendía el cambio de recorrido, jejeje. Es lo que tiene vivir en Madrid y no conocerse sus calles :P Al subir las cuestas de Pío XII y pasar por la Plaza de Perú, ya me di cuenta de que estábamos haciendo el recorrido correcto.

Al meternos en la calle Serrano el sol empieza a pegar fuerte y la gente se pone a buscar las sombras desesperadamente, aunque eso suponga dar unos pasos de más. Yo les imito porque se nota la diferencia de temperatura. Esta parte de Serrano hay bastante subidas y bajadas cortas no muy pronunciadas pero no las noto porque ando pendiente de no perder de vista el globo de 45. Quizás estaba apretando mucho pero lo hacía de forma inconsciente. Aún así, en las bajadas si que me frenaba un poco para no volver a lesionarme.

Poco después de pasar por República Argentina, estaba el avituallamiento. Ya tenía mucho calor por entonces así que no dudo en coger la botella de agua. Es la vez que más agua he bebido en una carrera, encima sin parar de correr, aunque aminorando un poco. El resto me la eché en la cabeza. Lo malo es que las zapatillas resbalan bastante con el agua, algo que yo no sabía. Un poco de tiempo sí que debí perder ahí porque me había alejado del globo de 45. En la bajada recupero la distancia perdida con respecto a él pero no quiero ir a tope porque me acuerdo de la brusca subida que hay a la altura de Diego de León.

A partir de ahí empiezan mis dudas hasta el final de la carrera. Me quedaban 4,5 kilómetros pero me notaba tremendamente cansado y con mucho calor. Tanto era así que me planteaba, no solo reducir la velocidad, sino pararme y andar. E incluso pensé en abandonar por ir tan justo de fuerzas. Lo bueno es que no tenía ningún dolor en la pierna, aunque en caliente es difícil sentir dolores. Noto que ya me empieza a costar la subida a la altura de Diego de León pero, como inmediatamente después hay una bajada, me da tiempo a recuperarme rápido. Aún tenía un margen de recuperación antes de llegar al puente de Eduardo Dato.

En Eduardo Dato me pasa algo inesperado. Al bajarlo no voy bien. De hecho, me adelanta gente, pero en la subida de vuelta voy bastante mejor. En la bajada había reducido la velocidad, dejando que el globo de 45 se fuera un poco más. Mi objetivo no era hacer marca y no estaba dispuesto a sufrir por ello. En la vuelta vi que el globo de 50 estaba más o menos al principio del puente bajando, así que me animó un poco ya que lo tenía controlado y no estaba tan cerca de mí como pensaba. Bien, con esto, puedo hacer en torno a los 47' ó 48'... pero Oscar, ¿no habías dicho que no tenías pensado hacer marca? ¡déjate de tonterías y confórmate con acabar la carrera! Sí, sí tienes razón pero... Por cierto, al final Eduardo Dato se hacía hasta la plaza de Rubén Darío sin dar la vuelta.

El resto de la carrera lo voy aguantando como puedo. Empiezo a recordar una cosa que me pasaba en los entrenamientos. Siempre me decía a mi mismo "venga Oscar, hasta aquí. Ya es suficiente, no hagas más", y siempre hacía algún kilómetro más. No me gusta autohalagarme pero es cierto que suelo tener capacidad de sufrimiento. Quiero decir, que sé sufrir, y sé aguantar ese sufrimiento. Lo que me quedaba de carrera siempre iba pensando "venga Oscar, un poquito más" varias veces. La parte final de Serrano hasta la Puerta de Alcalá se me hizo un poco larga. Me pasó también en la Rock'n'Roll Madrid. Creo que es porque llega un momento en que, después de estar todo el tiempo bajando por Serrano, esa parte, que es un llano, parece una subida.

Al llegar a la Puerta de Alcalá me vuelve a pasar lo mismo que en Eduardo Dato. Mis piernas agradecen la bajada hasta Cibeles, pero nuevamente me noto mejor subiendo de nuevo hasta Alcalá. De todas formas, aquí sí que ya voy al límite. No es muy largo y se hace bien y me anima ver que voy adelantando a algún corredor. Ya sólo queda poco más de un kilómetro que, aunque sea en bajada por Alfonso XII, se me hace eterno. Otra vez vuelvo a pensar en pararme y andar pero sé que va a ser peor. Si me paro no seré capaz de volver a correr, no al menos sin sentirme cómodo. Y tampoco iré al mismo ritmo. Sólo pienso en aguantar y en que ya no me queda nada para la meta.

En contra de lo que pensaba la meta no está en esa misma calle, en Alfonso XII, sino torciendo por Claudio Moyano. Ya veo incluso la pancarta y hasta me da por esprintar (¿pero qué haces, loco?). Al torcer veo que la pancarta real de la meta está 100 metros más adelante y me siento como un pardillo, jajaja. Pienso que es el último esfuerzo, esta vez de verdad, y vuelvo a intentar ir rápido aunque sin esprintar. Una vez pasada la meta intento pasar por encima de las tres alfombrillas por si acaso, y ni siquiera me preocupo por el tiempo. Sólo después, cuando voy a recoger el avituallamiento de la llegada, me vuelvo pero no veo ningún marcador en la parte de arriba de la pancarta. Estaba en un lateral pero con tanta gente era imposible verlo.

Recojo el agua y gel de melocotón y me siento en un jardín que veo por ahí cerca. Hasta me quito las zapatillas del calor que tenía. Estaba completamente empapado en sudor. Mientras me recupero pienso que la carrera no era tan fácil como la pintaban, no sé si por el perfil o por el calor. Intento hablar con Miguel por teléfono pero no hay manera. Además, como se expresa tan mal por whatsapp, (algo con lo que hemos bromeado con él más de una vez), le entendí que se había retirado de la carrera. A pesar de lo cortado que soy, me pongo a hablar con la gente que estaba descansando también allí e intercambiamos impresiones. Luego ya conseguí hablar con Miguel y nos fuimos a tomar el segundo desayuno por la zona.




Ya en casa, sobre las 13:30, estaban los resultados en la web. Me sorprendió mucho ver que había terminado la carrera con los siguientes tiempos: Oficial: 46' 07'', Real: 45' 33''. Ni en el mejor de los casos habría pensado en bajar los tiempos de la Carrera del Agua. Después de todo lo que sufrí en la carrera pensaba que lo había hecho peor. Me sentí como cuando haces un examen y no sabes si vas a aprobar y luego sacas un notable. Algo parecido, jeje. Miguel también bajó de la hora, que era su objetivo, y terminó en 58 minutos. Respecto a lo de los equipos, ganó el Sur, como siempre. Y, como siempre, el Norte tuvo más participantes




Reflexiones

Por un lado estoy contento por los tiempos, pero por otra parte no me gusta llegar a estos límites, y más cuando me había propuesto tomarme las carreras populares de otra manera para evitar lesiones. Supongo que es más fácil decirlo que hacerlo. Al principio iba con la idea de no forzar. Tampoco es que durante la carrera forzase, salvo en el sprint en la falsa meta, jeje. Me resulta difícil correr a un ritmo menor al que realmente puedo ir. Durante la carrera sufrí como nunca porque a lo mejor iba por encima de mis posibilidades y no me estaba dando cuenta. Suena a excusa pero yo achaco el cansancio final al calor que hubo más que a cualquier otro factor.

Lo que me hace estar más contento de todo es que, después de la lesión, y sin estar 100% recuperado, aguanté bien la carrera. Ahora, una semana después, tengo aún algún leve dolor, pero está claro que se está terminando de curar. Lo que ya sé seguro es que no era periostitis, sino una lesión muscular en el sóleo. Cuando hago los estiramientos específicos para este músculo noto mucho el alivio después de hacerlos. También me ha venido bien el gel frío Ice Power que daban de muestra en la bolsa del corredor. Tanto es así, que me he comprado un tubo y, sin abusar de él y usándolo sólo cuando lo necesito, va genial.

Lo de batir mi mejor marca personal me hace ilusión porque lo he conseguido a pesar de todas las adversidades: lesión, falta de entrenamientos, calor. No lo pongo como excusa y no pienso, como hace mucha gente, que sin estos problemas habría hecho mejor tiempo. Eso nunca se sabe. Estoy contento por cómo han salido las cosas. Dos semanas antes de la carrera no tenía claro si iba a poder participar. Desde luego no me puedo quejar ;)

De cara a los objetivos futuros hay algún que otro cambio. Cuando fui a recoger la bolsa del corredor de la Carrera Norte contra Sur, anulé mi inscripción para la carrera Korregato. Podría dar mil excusas pero la razón principal es que he visto muchas cosas cutres en la organización de esta carrera (Weekend Warriors), como el precio excesivo de las inscripciones y el movimiento de fechas, y he decidido no correrla. Para mí, el colmo ha sido con el Bicho Race: 12€ por una carrera de 5km en Casa de Campo, que no tienen ni que cortar la circulación de los coches. Luis sigue apuntado a la Korregato, así que lo que me he planteado es correrla con él sin dorsal (algo que no me gusta), o correr con su dorsal si finalmente él no la corre (lo cual no descarto)


De momento, descarto la Korregato

Hace unos días, el 7 de Junio, me inscribí a la carrera de Madrid corre por Madrid. También es otra razón por la que me he borrado de la Korregato, para no hacer demasiadas carreras seguidas. Además, entre una carrera y otra no hay color, siendo la de Madrid corre por Madrid mucho más bonita por su recorrido. Sé que está muy masificada, (máximo de 10000 inscripciones), y que tiene un perfil duro (sobre todo la parte final), pero esta carrera sí que me la tomaré con más calma. Además, estos dos meses, Julio y Agosto, quiero descansar de correr, y ponerme más con la bici o con natación, o simplemente descansar de todo, aunque sólo sea por un par de semanas.

jueves, 20 de junio de 2013

Recorrido de la Carrera Norte contra Sur

Esta tarde, al estar bastante mejor de mi lesión, me he animado a hacer andando el recorrido de la Carrera Norte contra Sur. La primera impresión es que es una carrera fácil, pero ¡ojo! no me parece más fácil que la San Silvestre. Para explicarlo mejor, voy a poner la altimetría que hice con el Google Earth


Los 3 primeros kilómetros son muy parecidos a los 3 primeros de la Carrera del Agua, solo que la Norte contra Sur empieza en Mateo Inurria. Esta parte no es difícil pero tiene mucha subida y bajada, siendo la de Pío XII la más significativa. La cuesta ascendente más larga de esta carrera está en el tramo que va desde la Plaza de República Dominicana, siguiendo por Príncipe de Vergara hasta entrar en Serrano. Tan sólo es medio kilómetro, (desde el kilómetro 3,5 al 4), lo que da una idea de cómo es esta carrera. Esta primera parte de Serrano tiene subidas y bajadas.

La cuesta descendente con mayor pendiente se encuentra justo después de pasar por la glorieta de República Argentina, en el ecuador de la carrera, (kilómetro 5). Justo al terminar esta bajada, tenemos una breve pero fuerte pendiente a la altura de Diego de León, que va a frenar a más de uno, (kilómetro 6). Poco después, como novedad de este año, el recorrido se desvía al puente que hay en Eduardo Dato y que supone un inconveniente, no solo por su pendiente (primero bajando y luego subiendo) sino por los giros que hay que dar en esta parte, (kilómetro 6,5)

El resto de la bajada por Serrano es muy sencillo. Únicamente la vuelta de Cibeles a la Puerta de Alcalá presenta algo de dificultad, (kilómetro 8). No es una subida dura, pero con 8 kilómetros en las piernas seguro que cuesta mucho más. La parte final, desde la Puerta de Alcalá hasta la meta, también es en bajada, por Alfonso XII. Tengo curiosidad por saber como van a organizar la meta porque hay un túnel justo al final, y los laterales de esta calle son un poco estrechos para una meta

Esta carrera tiene 2 partes: La primera mitad con bastantes subidas y bajadas. No es un rompepiernas pero sí que dificulta un poco a la hora de coger un ritmo constante. Creo que no conviene hacer esta parte demasiado deprisa porque puede desgastar mucho. La segunda mitad es mucho más fácil, con un terreno que permite recuperar fuerzas, a pesar de las 3 cuestas ascendentes que tiene.En esta parte se desciende unos 60 metros, de los 92 que se desciende en total. Todavía me cuesta creer que esta carrera esté homologada.

Respecto a cómo la afrontaré, soy realista. Salgo de una lesión, de la que aún no me he recuperado del todo. No es que siga lesionado, pero noto que no estoy al 100%. Me conformo con terminarla sin sufrir y sin pasar demasiado calor. Creo que lo que me va a gustar más de esta carrera son las cañas que me tomaré después con mis amigos ;)

martes, 11 de junio de 2013

Mi carrera contra el tiempo



Hay veces que en nuestro empeño por superarnos nos excedemos. Ni que decir tiene que estos excesos en un deporte se traducen en lesiones. He estado leyendo en varios sitios en internet como afrontar una lesión y hay una cosa básica que todos los métodos tienen en común: El reposo. Por mucho que nos duela, (no físicamente, sino mentalmente), descansar es fundamental.


En mi caso es obvio que no estaré en tan buena forma como en la Carrera del Agua, y que tendré que decir adiós a mis aspiraciones de bajar de tiempo, pero en el fondo no me importa. De todo se aprende. Lo que me ha enseñado esta lesión es a saber cuáles son mis límites. No tiene sentido exigirme como si fuera un profesional. Hay más cosas que mejorar el tiempo, como disfrutar de la carrera. Otra cosa que estoy aprendiendo es a tener paciencia, y eso me gusta. Más o menos estoy siguiendo el método RICE (Reposo, Hielo, Compresión y Elevación), a mi manera:

- Reposo: No he corrido nada desde el 2 de Junio, y prefiero seguir así. No es por miedo a lesionarme, como me pasaba antes. Es porque pienso que ahora mismo es mejor para mi cuerpo descansar que correr. Por otra parte, el reposo es activo. Estoy haciendo bici estática, que la tenía muy abandonada últimamente. Además puedo ver alguna serie de televisión mientras hago ejercicio, como The Big Bang Theory, jejeje. Ayer por primera vez hice andando una hora seguida y, a pesar de que al principio me costaba, hoy me he levantado mejor que ayer, así que me ha sentado bien.

- Hielo: Intento ponerme hielo todos los días. En Youtube vi cómo se puede hacer un bloque de hielo manejable con un envase de yogur, llenándolo de agua, con una cucharrilla dentro y metiéndolo en el congelador. Parece una tontería pero es muy útil y fácil de aplicar en la pierna luego.

- Compresión: He usando durante 3 días una venda por miedo a que las vibraciones al andar me empeorara la lesión. Supongo que ha sido útil hasta cierto punto, pero en el caso de la compresión no creo que sea bueno abusar de ella. Ya llevo 3 días sin usar venda y la lesión va mejor, así que ya no es necesaria.

- Elevación: Bueno, esto lo he sustituido por estiramientos. He estado haciendo los típicos ejercicios de estiramiento que son parecidos a empujar una pared y van bien también. Eso es precisamente lo que me hace dudar si mi lesión era realmente una periostitis. Esos ejercicios son específicos para estirar el sóleo, así que supongo que en este músculo también tenía algo.

Y hay una quinta parte del tratamiento que consiste en los medicamentos. Desde que compré Traumeel el jueves pasado y me lo he aplicado, el dolor ha ido disminuyendo más rápido, aunque sigue siendo de forma lenta. Desde el viernes pasado también estoy tomando Osteoheel. Ambos son productos homeopáticos, por lo que me da más tranquilidad. Hay gente que dice que la homeopatía no funciona, casualmente en mi caso sí que lo está haciendo. Por ejemplo, Traumeel ha funcionado mucho mejor que Voltaren, y eso que Voltaren me ha ido bien salvo esta vez.


Con respecto a la semana pasada, noto que el dolor en la pierna es bastante menor. Hay movimientos con el pie que puedo hacer sin que me duela. Ya no me duele al andar, al menos no permanentemente. Sigo teniendo molestias por eso prefiero ser cauto y no intentar siquiera correr un poquito, aunque sepa que podría hacerlo. Sólo lo haré y con mucho cuidado cuando el dolor haya desaparecido del todo. No quiero tener otra recaída, y menos estando tan cerca la carrera del 23. Soy optimista porque la evolución es favorable, después de pasarme casi 2 semanas con mucho dolor y sin ningún progreso. Está claro que en algunos casos hay que retroceder para poder avanzar ;)